viernes, 6 de noviembre de 2015

Excursión a Repópolis

01/05/2008



Si hay que hablar de la que fue la primera excursión de A.C. Antiqva Hispania, esta sin duda fue la visita a la Sierra de Enmedio (Buendía, Guadalajara) el  1 de mayo 2008, podríamos decir sin lugar a dudas que ese día nació la idea de crear la que hoy en día es ya una asociación legalmente constituida.
La idea de visitar este lugar surgió en noviembre de 2007 cuando dimos por casualidad con la historia de un antiguo yacimiento arqueológico conocido localmente como  Repópolis en el programa de radio la Rosa de los Vientos.
Repópolis es el nombre que le dan los lugareños del pueblo alcarreño de Buendía a unas ruinas situadas en la llamada Sierra de Enmedio, en la confluencia de los ríos Tajo y Guadiela. Dicen que la construyó un poderoso rey para su hijo.”
Tras examinar varios mapas del lugar decidimos organizar una excursión a con un grupo numeroso para explorar una zona de la sierra llamada “Tinada de la Posada” donde según parecía había documentados restos de construcciones en superficie.


Alcanzamos Buendía a eso de las 10:30 de la mañana y desde allí nos dirigimos al primer punto de nuestro itinerario: la ermita de los desamparados. Iniciamos la excursión por un camino que transcurría paralelamente al río Guadiela y desde el cual divisamos los restos del llamado “Pontón” (un viejo puente en ruinas que no ha sido cubierto completamente por el agua del pantano), apenas unos metros más adelante divisamos la ermita en la que hicimos la primera parada.



Desde ese lugar tomamos un camino con una dura pendiente desde el que divisábamos lo que parecía una vieja casa agrícola en ruinas que quizá fue destruida por algún incendio, un poco más adelante el sendero giraba bruscamente a la izquierda y pasamos junto a un viejo caño que apenas tenía agua; tras esquivar un enorme tronco que bloqueaba el camino, alcanzamos una zona popularmente conocida como “los majanos”: se trataba de una serie de pequeños túmulos de roca situados a la izquierda del camino, cuya finalidad desconocemos, pero que no parecían tener un origen relativamente reciente.

No mucho más tarde alcanzamos una zona llamada “Colmenar de Morisco” desde donde pudimos ver el río Tajo y la hoz que hacía el Guadiela al unirse a él, a partir de aquí el camino presentaba un tosco enlosado.

     

A medida que avanzábamos cada vez era más claro que el camino estaba hecho de forma artificial y parecía muy antiguo, llevaba hasta una zona llamada “Corralico de los Conejos”donde empezaban a aparecer piedras toscamente labradas que se esparcían por todos los sitios.


Apenas unos metros más adelante nos topamos con parte de una muralla; estaba en muy mal estado y parecía que sus restos jugaban al escondite: unos se veían claramente presentando más de metro y medio de altura, y otros había que intuirlos entre la vegetación.
En el yacimiento en cuestión no podían distinguirse formas de cimentaciones, a excepción de algún resto de muro, eso sí había gran cantidad de restos esparcidos por todo el terreno y podía distinguirse únicamente una estructura cuadrada; el estado de conservación y protección del yacimiento era lamentable.


Esta fue sin lugar a dudas la primera salida de algunos de los que más adelante fundaron la que hoy es la Asociación Antiqva Hispania.

Óscar Fernández.    

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